Supe de la existencia de Mauro Entrialgo en algún momento a finales de la segunda mitad de la década de 1990. Uno de esos veranos de pueblo, conocí a la vez las letras de Manolo Kabezabolo y las viñetas de Herminio Bolaextra. Treinta años más tarde he leído “Malismo”, que llevaba esperándome en la estantería […]
